
Nuestros ilustradores dibujan cada retrato a mano partiendo de tu foto. Eso significa que cuanto mejor sea la foto, más fiel y detallado será el resultado: captamos mejor tus rasgos, tu peinado, tu expresión. La buena noticia es que no necesitas cámara profesional — solo seguir estas reglas simples con tu celular.
La regla de oro: que se vea bien tu cara
Parece obvio, pero es el error número uno. Fotos de cuerpo entero donde la cara ocupa un 5% de la imagen, selfies con lentes de sol, fotos de espaldas "porque esa me gusta"... El ilustrador necesita ver tus rasgos con claridad: ojos, nariz, boca, forma de la cara y peinado. Si dudas, sube varias fotos — una de cara cercana y otra del look completo que quieres.
Luz natural, siempre que puedas
La mejor foto es la que tomas de día cerca de una ventana o en exteriores con sombra. La luz natural muestra los colores reales de tu piel, pelo y ropa. Evita: contraluces (la ventana detrás de ti), flash directo de noche y luces de neón que tiñen todo de un color.
Resolución: la foto original, no la captura
Envía la foto original desde tu galería, no una captura de pantalla ni una imagen reenviada veinte veces por WhatsApp (cada reenvío comprime y pierde calidad). Si la foto está pixelada, los detalles finos — pecas, mechones, texturas de ropa — se pierden para el ilustrador.
Retratos de grupo: una foto por persona vale más que una grupal lejana
Para retratos de varias personas no necesitas que todos salgan en la misma foto. De hecho, suele ser mejor enviar una foto clara de cada persona por separado y contarnos en las indicaciones cómo quieres agruparlos y en qué pose. Lo mismo aplica para mascotas: una buena foto del perro mirando a cámara hace magia.
Lo que sí puedes pedir aunque no salga en la foto
El retrato no tiene que ser una copia exacta de la foto. ¿Quieres salir con otra ropa, con tu camiseta favorita, con un accesorio de la serie o abrazando a tu pareja aunque las fotos sean separadas? Escríbelo en las indicaciones especiales del pedido. La foto define tus rasgos; las indicaciones definen la escena.
Con una buena foto y unas indicaciones claras, el resultado llega en 48 horas y la revisión incluida cubre cualquier ajuste fino. Así de simple.